ADEPROA crea la campaña de CONSUMO SALUDABLE “10 en Salud” en la cual define diez frutas y diez hortalizas claves y potenciales de la región, junto con otros 10 alimentos estratégicos y complementarios de la región, seleccionando empresas locales que los transformen y generen valor agregado, con el fin de promover el consumo y la producción a partir de diferentes estrategias.
La campaña se fundamenta en la CAMPAÑA 10 EN SALUD recoge la idea de la campaña mundial de incentivo al consumo hortofrutícola del programa del PMA que hoy llega al país desde Argentina 5ALDÍA, la cual busca trabajar en los siguientes ámbitos:
- Realizar acciones educativas entre los consumidores, para difundir los beneficios de una dieta que incluya cinco porciones diarias de frutas u hortalizas, especialmente entre los más chicos. Cuanto antes se inicien en una buena nutrición, mejor.
- Difundir el mensaje de nutricionistas y médicos que recomiendan, a través de sus organizaciones, el consumo de frutas y hortalizas como la mejor alternativa de prevención para la salud.
- Fomentar actividades relacionadas con la práctica de la huerta familiar y comunitaria y con un estilo de vida saludable. Creemos que el consumo de frutas y hortalizas locales es una estrategia básica para enfrentar la emergencia social y alimentaria que los argentinos están atravesando.
- Dentro del sector hortofrutícola, establecer lazos entre productores, distribuidores y operadores logísticos, tendientes a promover la información, el consumo y la competitividad de esta alternativa alimentaria.
- Estimular la conexión y el trabajo conjunto con entidades y organizaciones regionales de similares objetivos.
El consumo en Colombia de hortalizas y frutas está entre 30 y 40 Kilos persona año, mientras que la recomendación de los organismos internacionales de salud esta en 110 kilos persona año y en países como Grecia el consumo se acerca a 240 kilos persona año.
Las frutas y hortalizas son indispensables, pues proveen nutrientes que no se encuentran en otros alimentos, o si están presentes lo hacen en menores proporciones y calidades. Según numerosos estudios internacionales, el consumo continuo de los vegetales es un factor esencial de protección contra enfermedades crónicas, como las dolencias cardiovasculares y el cáncer, cuya incidencia ha aumentado en los últimos tiempos (en coincidencia con el regresivo cambio de dieta).
No basta con consumir frutas y hortalizas, se requiere hacerlo aprovechando la sinergia o la acción conjunta que realizan ellas en nuestro organismo, lo cual es un factor muy importante y a menudo descuidado, muchos de estos compuestos requieren a otros como cofactores y sólo serán efectivos si están presentes todos y en las proporciones adecuadas. Por eso se recomienda el consumo de frutas y hortalizas, que aportan la combinación adecuada - establecida a lo largo de millones de años de co-evolución del hombre y las especies vegetales - para el funcionamiento de nuestro metabolismo. Y no deja de advertir que los suplementos vitamínicos, de antioxidantes o de minerales, normalmente de venta libre y muy publicitada, no representan en su fórmula este equilibrio natural de micro-nutrientes que sí contienen los alimentos completos y frescos.
Pero olvidan estas campañas el abuso de químicos que se está dando en la producción de hortalizas y frutas, lo cual puede llevar a que la “cura sea más grave que la enfermedad”. Resulta gravemente preocupante, como nuestros campesinos asesorados por las compañías multinacionales de fungicidas e insecticidas atentan contra su propia salud, la de los consumidores y contra el medio ambiente en general al aplicar unas cantidades exorbitantes de químicos en las plantas.
Las plantas receptoras de estos químicos, al ser consumidas por las personas les provocan también un gran número de enfermedades, sin olvidar los graves problemas de salud que afrontan nuestros campesinos y el gran deterioro ambiental que se esta dando en nuestras zonas rurales y fuentes de aguas.